Wilmer es un policía de 35 años, desde hace 10 años que es parte de la Policía Boliviana. Empezó su servicio en una provincia en Tarija y ahora trabaja en la división de Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) de la ciudad de La Paz, específicamente en la división de Cibercrimen. Trabajar y ayudar a la gente fueron las banderas por las que ingresó a la policía. Se siente descontento por los prejuicios que hay de la sociedad hacía la policía. Señala que no hay protocolos específicos ni oficiales para la atención de casos de violencia digital pero adapta los que hay para los casos de violencia física. Como investigador, llevó desde 50 hasta 100 casos al mismo tiempo. Uno de ellos es el de Elisa, que acaba de llegar a su escritorio. Cuando está trabajando en esto, llega una testigo inesperada. Luego de conocer la historia de Wilmer, hablamos con el magíster en Desarrollo y Planificación de Proyectos y Especialista en Niñez y Adolescencia, Ariel Ramírez sobre la recepción de indicios en casos de violencia digital y consejos para su investigación.